” Última actualización 16/10/2017 a las 2:49 pm.
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Antecedentes

Uno de los principales problemas a los que nuestra sociedad se está enfrentando es el denominado cambio climático derivado de la actividad humana que contribuye al denominado Calentamiento Global en el cual el efecto invernadero es un fenómeno clave.

La Comisión Europea ha actuado sobre la disminución de la polución y la mejora de la eficiencia energética estando relacionada con la problemática abordada por el proyecto sobre la fabricación de energías renovables como una alternativa realista y asequible.

La Directiva para la promoción del uso de energía procedente de recursos renovables, Directiva 2009/28/EC, establece que cada Estado miembro elaborará un Plan de Acción Nacional en materia de Energías Renovables (PANER) para conseguir los objetivos nacionales fijados en la propia Directiva. Para España, estos objetivos se concretan en que las energías renovables representen un 20% del consumo final bruto de energía, con un porcentaje en el transporte del 10%, en el año 2020. Para conseguir los objetivos del PANER se aprobó el Plan de Energías Renovables [PER] 2011-2020, donde se establece una serie de líneas de actuación prioritarias para alcanzar los objetivos. En lo referente a la energía hidroeléctrica se propone la ampliación de la capacidad de bombeo, la repotenciación de centrales existentes y el aprovechamiento de potencial hidroeléctrico en infraestructuras existentes, tales como redes de distribución y abastecimiento de agua potable.

Esta última línea coincide plenamente con la idea base del proyecto. La posibilidad de desarrollar nuevas soluciones que permitan aprovechar energías que actualmente se están desperdiciando, con el valor añadido de ser soluciones plenamente sostenibles y que no produzcan ningún tipo de contaminación, adquieren una total relevancia e interés. En este sentido, el aprovechamiento de la energía cinética y potencial del agua potable circulante por las redes de captación y distribución cuyos puntos de toma y entrega de dicha agua tengan una diferencia de cota aprovechable, supone una de las soluciones energéticas a ser consideradas como óptimas. Asimismo, el aprovechamiento de dicha energía para generar electricidad de manera limpia presenta un beneficio medioambiental asociado claro y sencillo de cuantificar.